evitar grandes pérdidas

La importancia de evitar grandes perdidas a corto plazo

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“La mayoría de los inversores están principalmente orientados hacia las rentabilidades (cuanto pueden ganar) y prestan poca atención al riesgo (cuánto pueden perder)” Seth Klarman

 

En innumerables ocasiones habrás leído u oído la frase típica que viene a decir que no importa la rentabilidad que obtenga tu cartera de inversión a corto plazo, lo importante es la rentabilidad que obtenga a largo plazo. Si bien es cierto que el enfoque correcto de la inversión es mirarla con los ojos del largo plazo, también es cierto que no podemos descuidar las rentabilidades a corto plazo.

Creo que muchos inversores se centran principalmente en maximizar los retornos de la cartera y no le dan la suficiente importancia a tener una cartera que nos proteja medianamente de los mercados bajistas.

En este artículo vamos a hablar de los beneficios poco reconocidos de invertir en una cartera equilibrada que reduzca la volatilidad y limite las perdidas a corto plazo que sufrimos los inversores durante mercados turbulentos.

Las ganancias y las pérdidas no son simétricas.

Imaginemos un inversor que posee una cartera cuyo valor es de 100.000€ . Si llega un mercado bajista y el inversor pierde en un año un 10%, el valor de su cartera disminuirá hasta los 90.000€. Entonces, para que la cartera vuelva a recuperar los 100.000€, el inversor necesitará una ganancia del 11%.

Ahora imaginemos que ese mismo inversor, en lugar de experimentar una caída del 10%, sufre una caída del 50% ese mismo año. En ese caso, el valor de su cartera habrá disminuido hasta los 50.000€ y necesitará una ganancia del 100% para volver a recuperar las perdidas.

Hacer este simple ejercicio nos ayuda a darnos cuenta de que las ganancias y las perdidas de una cartera de inversión no son simétricas. Cuanto mayor es la caída de la cartera, mayor es la dificultad de recuperar lo perdido.

La siguiente tabla muestra las ganancias porcentuales requeridas para compensar las perdidas porcentuales.

tabla ganancias pérdidas

Como podemos ver, las ganancias necesarias para recuperar pequeñas perdidas son viables. Sin embargo, a medida que aumentan las perdidas, la recuperación se vuelve cada vez más complicada, y cuanto más se acerca la perdida al 100%, más se acerca la ganancia de compensación requerida a infinito.

Las grandes pérdidas pueden frenar el proceso de capitalización de nuestra cartera

Acabamos de ver lo importante que es evitar grandes perdidas. Y es que en la medida en que podamos controlar el riesgo de la cartera y evitar rentabilidades desastrosas a corto plazo, el proceso de capitalización de nuestras inversiones será mucho más eficiente.

Para ilustrar este concepto vamos a comparar los resultados hipotéticos que obtendrían dos inversores que invierten 10.000€ adoptando estrategias diferentes.

La estrategia del inversor 1 está enfocada en capturar todo el rendimiento que nos ofrecen las épocas de bonanza, aunque ello suponga tener que sufrir también de lleno el azote de las caídas del mercado.

El inversor 2 se conforma con capturar una parte del rendimiento de los mercados alcistas a cambio de evitar grandes pérdidas cuando las cosas se pongan feas en los mercados.

Como históricamente los mercados bursátiles suben, en promedio, dos de cada tres años, para este ejemplo ficticio asumiremos que por cada dos años de rentabilidades positivas, ambos inversores sufrirán un año de rentabilidades negativas.

El inversor 1, aquel que su objetivo es maximizar el retorno, obtendrá rendimientos anuales de +25% en los años positivos y de -30% en los años negativos.

El inversor 2, aquel que su objetivo es evitar grandes pérdidas, logrará rendimientos anuales de +15% en los años positivos y de -10% en los años negativos.

A continuación tienes los resultados de ambos inversores durante un periodo de 15 años en los mercados:

rentabilidades cartera grandes pérdidas

resultado grandes pérdidas

Si nos fijamos en los datos podemos sacar 2 conclusiones:

1- A los inversores no nos interesa la rentabilidad aritmética sino la geométrica

Si simplemente sumamos las rentabilidades anuales de cada inversión y dividimos el resultado entre el número de años de duración de la inversión (en nuestro caso 15), nos sale que la rentabilidad media anual es 6,67% para ambos inversores.

Pero, ¿cómo es posible que los dos inversores tengan la misma rentabilidad si el inversor 2 ha terminado con más dinero en el bolsillo que el inversor 1?. La explicación es porque la media se ha calculado de forma aritmética, y ésta no es la manera correcta de calcular el promedio de una serie de datos que son dependientes entre sí, como por ejemplo las rentabilidades de las inversiones.

Cuando calculamos la media de una inversión de forma aritmética estamos ignorando como las ganancias o las pérdidas de un año se acumulan por encima de las rentabilidades anteriores. Sin embargo, cuando la calculamos de forma geométrica se logran capturar los efectos compuestos de las rentabilidades anuales a lo largo del tiempo.

Por tanto, la rentabilidad que verdaderamente importa a los inversores es la rentabilidad geométrica, que es de 3,03% anual para el inversor 1 y de 5,98% anual para el inversor 2. Dado que el inversor 1 había ganado menos dinero que el inversor 2 en los 15 años de duración de la inversión, no podía ser de otra forma.

2- Cuanto mayor sea la diferencia entre las rentabilidades positivas y negativas de una cartera, mayor será la diferencia entre la rentabilidad aritmética y la geométrica

Una cartera que recoja toda la rentabilidad de los mercados alcistas pero que incurra en perdidas devastadoras cuando las cosas se pongan feas no será tan eficiente como una cartera que renuncie a una parte de los rendimientos de los mercados alcistas pero evite grandes pérdidas en los mercados bajistas

A pesar de que el inversor 1 y el inversor 2 obtuvieron las mismas rentabilidades aritméticas, las grandes perdidas en que incurre el inversor 1 cada vez que caen los mercados, penalizan su rentabilidad geométrica.

El inversor 1 (el que priorizó maximizar retornos y no evitó grandes pérdidas) logró un 3,03% de rentabilidad anual (rentabilidad geométrica). Esto se traduce en un 56,53% de rentabilidad acumulada a lo largo de 15 años.

Sin embargo, el inversor 2 (el que priorizó evitar grandes pérdidas), logró un 5,98% de rentabilidad anual (rentabilidad geométrica). Esto se traduce en un 138,89% de rentabilidad acumulada en los 15 años de inversión.

Por tanto, la alta volatilidad unida a las grandes pérdidas son el enemigo del crecimiento compuesto de nuestra cartera y pueden perjudicar seriamente el proceso de capitalización. En la medida en que podamos construir una cartera que reduzca la volatilidad y evite las grandes pérdidas, suavizaremos los rendimientos anuales y nuestro portafolio será más eficiente.

Puede resultar difícil dejar a un lado nuestro ego y no abrazar por completo un mercado alcista cuando la cartera de tus compañeros de inversión está subiendo como la espuma. Pero al implementar en nuestra cartera una gestión del riesgo que evite incurrir en grandes pérdidas a corto plazo, las ganancias a largo plazo serán tanto o más fructíferas que las de nuestros colegas de inversión.

Como evitar grandes perdidas

A continuación te explico 3 maneras de reducir las posibilidades de incurrir en grandes pérdidas:

1- Fondos de inversión frente a acciones individuales

El activo estrella para la mayoría de inversores son las acciones ya que históricamente han proporcionado los mejores rendimientos a largo plazo. Pero las rentabilidades esperadas altas traen consigo mayores riesgos.

Los riesgos derivados de poseer algunas acciones individuales, puede ser mitigado invirtiendo en un fondo indexado. Este vehículo de inversión te permite de manera económica ser dueño de todas las empresas que componen un índice.

Además podemos diversificar aun más el riesgo de nuestra tenencia de acciones construyendo una cartera globalmente diversificada compuesta por varios fondos índices que cubran mercados nacionales, internacionales, emergentes o small caps,…

Sin embargo, concentrar todo nuestro capital invertido únicamente en acciones sigue siendo muy peligroso. Aun no estaremos protegidos de grandes caídas ya que seguimos estando expuestos en gran medida al riesgo peculiar de este activo. Para seguir reduciendo el riesgo de nuestra cartera debemos añadir más activos.

2- Diversificar entre distintas clases de activos

La diversificación aumenta la seguridad y reduce las posibilidades de sufrir grandes pérdidas. Podemos mitigar aun más el riesgo distribuyendo nuestro capital entre diferentes clases de activos.

Dada su descorrelación con las acciones, los bonos gubernamentales son el complemento perfecto para reducir el riesgo de nuestra cartera de acciones. Añadir algún fondo índice de bonos gubernamentales a nuestra inversiones no nos impedirá perder dinero, pero debería suavizar las caídas en mercados turbulentos y, por tanto, facilitar la recuperación de la cartera.

Aparte de fondos diversificados de acciones y bonos gubernamentales, podíamos plantearnos reducir aún más el riesgo destinando una pequeña parte del capital de la cartera a activos como los REITs o el oro.

3- No intentar cronometrar el mercado

Si pudiéramos anticiparnos a los movimientos del mercado de valores seriamos capaces de cargar nuestra cartera de acciones antes del comienzo de los mercados alcistas y venderlas justo antes del comienzo de los mercados bajistas. Pero eso es imposible.

Podría dar la casualidad de que por una vez tengamos la fortuna de comprar acciones cerca del valle y venderlas llegando al pico, pero no sería más que un golpe de muy buena suerte. Nadie puede comprar en el valle y vender en el pico de manera consistente.

Olvídate de conseguir cronometrar el mercado con éxito. Cuanto antes asimilemos que el market timing es una estrategia perdedora, mejor. Muchos son los que lo han intentado y la gran mayoría han incurrido en mayores pérdidas o han acabado perdiéndose las grandes subidas.

Piénsalo bien, si pudiéramos recoger toda la rentabilidad que ofrecen los periodos de bonanza y evitar todas las pérdidas en que incurren los inversores en las crisis bursátiles, nos convertiríamos en unos años en las personas más ricas del mundo.

No se puede tener las dos cosas. Si el objetivo de la cartera es capturar toda la rentabilidad que ofrece el mercado durante los mercados alcistas, será inevitable sufrir grandes pérdidas cuando los mercados bajan. SI el objetivo de la cartera es evitar grandes caídas, no podremos capturar la totalidad del rendimiento de los mercados alcistas.

Cada inversor deberá valorar cuál es la cantidad de perdidas que está dispuesto a tolerar en la cartera y en base a ello construir la cartera de inversión.

Conclusión

Lo que sucede en el corto plazo, puede llegar a ser muy importante en el largo plazo. Hemos visto como rentabilidades desastrosas en el corto plazo, pueden tener un impacto devastador en el largo plazo. Las grandes perdidas requieren de ganancias aun mayores para que el inversor vuelva al punto de equilibrio. En la medida en que podamos evitar grandes pérdidas, la capitalización de nuestra cartera será mucho más eficiente.

Aquellos que invertimos a largo plazo deberíamos buscar soluciones que minimicen las posibilidades de incurrir en perdidas catastróficas que dificulten seriamente la recuperación de la cartera. Es importante darse cuenta de que una adecuada gestión del riesgo que reduzca la volatilidad y limite las pérdidas puede traer consigo mayores retornos a largo plazo.

Sin embargo, enfocarse exclusivamente en limitar el riesgo puede resultar muy caro ya que nos podemos perder las grandes ganancias que nos brinda el mercado en el largo plazo. La solución está en gestionar el riesgo construyendo una cartera equilibrada que te permita capturar buena parte de la rentabilidad positiva que nos ofrece el mercado y que suavice las grandes pérdidas en las que incurrimos los inversores durante las crisis bursátiles.

 

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2 pensamientos en “La importancia de evitar grandes perdidas a corto plazo

  1. Miguel

    Qué buena reflexión! Qué opinas de aprovechar las crisis y los periodos bajistas para aumentar las aportaciones mensuales? No hablo de hacer market timing e intentar saber cuando comenzaran y finalizarán los periodos de bonanza o crisis, si no de aprovechar esos periodos en los que se puede comprar más barato para incrementar puntualmente las aportaciones. Con esto se conseguirá aprovechar más las subidas, que confiamos en que lleguen ya que si no no invertiríamos en fondos indexados.

    Un saludo!

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    1. Víctor Autor

      Muchas gracias Miguel 🙂

      Lo de aprovechar a comprar más en periodos bajistas me parece bien siempre y cuando ese dinero sea producto de un ingreso extra o de apretarse el cinturón y aumentar la tasa de ahorro durante crisis de mercado con el objetivo de aprovechar la situación. Pero yo no lo veo si ese dinero está en una cuenta corriente esperando a que llegue una crisis bursátil para moverlo, estaríamos renunciando al coste de oportunidad de tenerlo invertido.

      Un saludo!!

      Responder

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